La empresa asociada GUHRING ha destacado recientemente las aplicaciones industriales de las fresas de agujero largo como una solución técnica consolidada para operaciones de mecanizado que requieren trabajar a gran profundidad manteniendo la estabilidad del proceso y la precisión dimensional. Este tipo de herramienta, con una longitud de corte superior a la estándar, permite acceder a cavidades profundas sin necesidad de cambios frecuentes de herramienta ni configuraciones adicionales.
Desde el punto de vista técnico, GUHRING subraya la importancia del diseño de los canales helicoidales, habitualmente más abiertos, que favorecen una evacuación eficiente de la viruta y reducen la acumulación de calor durante el mecanizado. Fabricadas en metal duro y disponibles con recubrimientos como TiAlN o AlCrN, estas fresas están orientadas a aplicaciones exigentes, especialmente en aceros templados y materiales de difícil mecanización.
Entre sus principales aplicaciones se encuentran el mecanizado de cavidades profundas y estrechas en moldes y matrices, donde es necesario mantener un diámetro constante y un buen acabado superficial, así como operaciones de ranurado profundo en componentes mecánicos con tolerancias ajustadas. En estos casos, el uso de fresas de agujero largo contribuye a reducir vibraciones y a optimizar los tiempos de proceso.
Sectores como el del molde y la matriz, el aeronáutico o el energético recurren de forma habitual a este tipo de herramientas para mecanizar geometrías internas complejas y mejorar la eficiencia de sus procesos productivos.
