Walter amplía su gama Groov·tec® GD con nada menos que tres innovaciones de producto: el sistema de ranurado axial G5111-P está disponible en tres profundidades de corte (T21, T25 y T33 mm) y cuatro anchos de plaquita de 3,0 a 6,0 mm. Permite unas condiciones de mecanizado especialmente resistentes y una alta seguridad de proceso, ya que la refrigeración interior precisa en la superficie de salida y la superficie plana favorece de forma óptima la evacuación de virutas en contornos axiales. La nueva gama de barras de mandrinar Groov·tec®GD G5221 garantiza una alta estabilidad en diámetros grandes a partir de Dmin 44 mm, anchos de plaquita de 3 a 5 mm y un voladizo de hasta 3 × D. Es ideal para ranuras interiores a partir del diámetro mínimo, así como para profundidades de ranura de hasta Tmáx 12 mm. El cuerpo de la herramienta, reforzado en toda su longitud y con un diseño optimizado, minimiza las vibraciones; el orificio de refrigeración interior ampliado garantiza una limpieza eficaz de la zona de trabajo y optimiza el control de virutas y la vida útil de la herramienta.
Con la famlia del sistema de tronzado Groov·tec®GD G55xx, Walter amplía su catálogo con otra solución especialmente la más universal: los anchos de tronzado de 2,5 a 6,0 mm permiten el ranurado radial y el cilindrado con ranura hasta una profundidad de 8 mm, así como aplicaciones axiales y a 45°. Gracias a la base reducida, se pueden utilizar todas las plaquitas de corte GD en el soporte. Esto aumenta la flexibilidad, reduce los tiempos de preparación y mejora la rentabilidad en todo tipo de tornos, desde la producción individual hasta la producción en serie. Los tres sistemas comparten las ventajas fundamentales de Groov·tec® GD, sobre todo el perfil de dentado doble, único en el mercado hasta la fecha. Este garantiza la máxima estabilidad, ya que evita de forma fiable que la plaquita de corte se desplace lateralmente. En combinación con los grados Walter Tiger·tec® Gold, resistentes al desgaste, Groov·tec® GD permite unos parámetros de corte más elevados, una mayor vida útil de la herramienta y una mayor seguridad de proceso.
